lunes, 14 de junio de 2010

Muerte de las tres épocas

Han muerto…solo se oye el resonar de los carros de guerra vacíos,
Ya no se hallan en duelo si no que duermen en el campo de los Dioses
En la tierra, los mortales en la penumbra llevan sus cuerpos en el sarcófago
Mientras que sus almas han volado hacia el hades, lloriqueando su destino
Abandonados y tristes con sus rodillas han suplicado, muy mal se han sentido
Un nuevo tiempo ha llegado, y su romance con la vida ha finalizado
Preguntan quien es el osado? cual errante caballero nos ha buscado líos
En batallas de espadas hemos de enseñarle a respetar lo que escasez
Costo muchas leguas de camino, desgracias al desenvainar nuestra espada

Nadie responde, la negra suerte les ha llegado deben en silencio, aceptarlo
Un desconocido y nuevo tiempo emerge en la cúspide de las nevadas montañas
Solo queda el triste recuerdo de las desoladas e infecundas penumbras y ahora son sepultados por los adorados dioses del cielo en la ciudad cuya estrecha puerta es traspasada únicamente por quienes son de hielo por loa mas insensibles, brutales y enardecidos matadores humanos aquellos a quienes no les concierne e importa el llanto y el gemir de nadie sino que gozosos y vulgares se ríen de las desgracias y desdichas ajenas y así se han convertido en murallas de piedras adoptando nombres: Edad antigua, media y moderna; se corresponde esto acaso con lo real?.
La primera época yace extendida cara al suelo como roja y sucia sangre, la segunda, una capa más allá humedece la tierra con su amargo llanto y la tercera como inmensa fiera, ruge porque tiene insaciable hambre de atrapar infragantes hombres, devorarlos, cual debilitada y atenuada presa y arrastrarlos de manera irremediable y espantosa a la exuberante maleza, hasta desgarrar su tersa piel, engullirlos y dejarlos en el súbito quebranto.
Ya todos les admiran por el descomunal, largo y grosor de sus manos porque es sabido, que funden sus calamitosas lágrimas, mientras suplican que su regreso sea vertiginoso, pronto, pronto…¿Qué tanto?
Autor: Juan Mujica

No hay comentarios:

Publicar un comentario